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21Ene2020

Cada vez más los niños necesitan mayores espacios de socialización. La casa, los papás o los hermanos no son suficientes y se bebe tomar la decisión de dejar por primera vez a un hijo en un jardín, decisión que marca la vida de los padres y de los niños. Quizás, el mayor temor sea el hecho de no saber qué hará todo el día, si llora, come, si se queda en un rincón triste. Es el perder el control como padres lo que nos angustia y es que están dejando en un lugar su tesoro más preciado. ¿pero cómo podemos cumplir a cabalidad nuestra labor si no podemos vigilar sus pasos a cada segundo?

Los padres deben ver la entrada al jardín como algo positivo, que ayuda a enfrentar cambios. Encontrar personas distintas y socializar le permitirá al niño avanzar más rápido, enfrentar nuevos retos y tener mayor actividad. El jardín se convierte en una necesidad y en un cambio para la vida de toda la familia, al cual hay que adaptarse lentamente. Aquí, algunas recomendaciones para manejar mejor esos primeros días.

• Los padres, una vez tomen la decisión, deben reflexionar acerca de cómo transmitirle el cambio al niño. Si él siente que para sus padres es algo natural, se sentirá tranquilo.

• Dos o tres semanas antes de que el niño ingrese al jardín, hablarle a su hijo sobre lo que va a suceder y tratar de que suene atractivo para él. “ Vas a ir al jardín en un bus, conocerás muchos niños, te vamos a comprar una maleta’, y a través de historias o cuentos adaptarlo a su nueva etapa”.

• Cambiar horarios y rutinas previamente al inicio de clases, es decir, dos o tres semanas antes acostar al niño todos los días a la misma hora, levantar lo, bañarlo y tratar de que desayune, organizar horarios y rutinas de manera que sea un proceso gradual y no abrupto.

Para la tranquilidad de los padres, en el Jardín Infantil El taller de Gepetto, contamos con una App que pueden descargar directamente a sus dispositivos y obtener de primera mano información del día a día de su hijo acompañado de evidencias o imágenes de las actividades.

21Ene2020

El desayuno ha sido tradicionalmente en nuestro país una comida ligera. Hoy, sin embargo, muchas personas consideran que han desayunado tras haber tomado únicamente café, jugo o galletas… lo que dista de las recomendaciones de dieta equilibrada. Además, el almuerzo brilla por su ausencia para muchos debido a los rígidos horarios laborales, por lo que el desayuno, ese gran olvidado, se convierte en aliado para afrontar el día con el depósito lleno de glucosa, nuestro combustible energético.

Fundamental para niños en edad escolar

Un desayuno equilibrado contribuye a un reparto más armónico de las calorías a lo largo del día y proporciona, además una ración de seguridad de muchos nutrientes especialmente importantes en el periodo escolar, época de gran crecimiento y desarrollo.

¿Qué ocurre si no desayunamos?

Algunas de las consecuencias de saltarse el desayuno son decaimiento, falta de concentración y mal humor, debido al déficit de glucosa -nuestro principal combustible energético- que produce el ayuno. En edades escolares, esto condiciona el aprendizaje y acarrea un descenso del rendimiento, ya que la capacidad de expresión, de memoria, creatividad y de resolución de problemas quedan particularmente afectadas. Por todo ello, se puede considerar que el desayuno es un hábito alimentario que llega a condicionar el estado físico, psíquico y nutricional, pero no sólo de los niños y adolescentes, sino incluso en personas de todas las edades.

Beneficios de un buen desayuno

• Mejora del estado nutricional.
• Control del peso. Las personas que desayunan mantienen el peso dentro de límites saludables en mayor medida que las que omiten esta ración
• Rendimiento físico e intelectual. Las personas que omiten el desayuno ponen en marcha una serie de mecanismos en el organismo para mantener la glucemia (nivel de azúcar en sangre) en valores aceptables. Estos cambios hormonales alteran o condicionan la conducta e influyen negativamente en el rendimiento físico e intelectual.

¿Qué debemos desayunar?

El desayuno debe suponer entre el 20 y el 25% de las calorías ingeridas a lo largo del día. Para que sea equilibrado, deben estar representados como mínimo los siguientes grupos de alimentos: lácteos (leche, yogur, cuajada…), frutas y cereales (pan, tostadas, cereales de desayuno, galletas…). Aparte de estos, también pueden participar otros alimentos, como derivados cárnicos y dulces, en cantidades moderadas.
Nuestro cuerpo también, necesita además del desayuno una alimentación balanceada para el resto del día, es por ello que en el jardín Infantil El Taller de Gepetto, ofrecemos medias nueves, almuerzo y onces nutritivas y balanceadas, en cantidades apropiadas según su edad. Contamos con asesoría de una Nutricionista. Nuestros menús cumplen con los estándares que recomienda la Secretaria de Integración Social y estos son enviados mensualmente para que cada familia tenga conocimiento de cuáles son los alimentos que suministramos. Todos nuestros alimentos son preparados diariamente en las instalaciones del jardín, cumpliendo con todos los procesos de higiene y salubridad, garantizando que nuestros marineritos disfruten de alimentos no procesados, sino elaborados especialmente con amor para ellos, de esta manera se sienten como en casa.

21Ene2020

Que los niños y niñas aprendan a compartir en su primera infancia es todo un reto. A la mayoría les cuesta que otro niño utilice sus juguetes, siendo este uno de los primeros pasos indispensables en el aprendizaje para convivir en sociedad, por eso uno de los principales desafíos de hoy está en cómo enseñarles a dar esos primeros pasos.

Empecemos en cómo sería la mejor forma en que los adultos podemos transmitirle al niño a través de vivencias, cuando vayamos a un parque, de visita adonde los amigos o un familiar y poder orientar los a compartir como algo natural con sus compañeritos y puedan disfrutar de su juguete que luego volverá a el, enseñándole a pedir prestado lo que no es suyo, a no coger lo de los otro sin su permiso y sobre todo, que si comparte sus juguetes podrá disfrutar más y los demás niños van a querer siempre jugar con el/ella.

En el Jardín Infantil El taller de Gepetto, iniciamos el año escolar con un mes de acogimiento, tiempo en el que los niños y niñas mediante el juego aprenden reglas, hábitos, reconocimiento de los espacios que van a contribuir a que se genere confianza entre ellos y sus maestras para poder encontrar un flujo mucho más complejo de lo que viene después.

Este trabajo también, nos permite reconocer sus intereses individualidades y elaborar un diagnóstico de cada niño, pues parte de nuestra pedagogía la basamos en el desarrollo, pero también en la identidad, en cuáles son esos temperamentos que traen, si son emocionales, conflictivos y armónicos. Puntualmente de cómo son cada uno y luego de cómo interarticular en grupo, al finalizar esta etapa con éxito nos permitirá de una manera organiza trabajar estableciendo acuerdos que expliquen a los niños como se utilizan los juegos, sin que estos no sean dejados en el piso o en lugares donde no deben estar.

Es importante poder hacer énfasis de que todo debe quedar en su lugar, hasta logar la autorregulación de los juegos y objetos. Hay que tener paciencia, el compartir es un proceso al que debemos darle su tiempo, no se puede obligar al niño a compartir, en cambio sí, aprovechar cada situación que le exige compartir sus cosas cuando se encuentra con otros niños, para así enseñar a tu hijo a hacerlo.

24May2019

Los logros motores de los primeros años (caminar, correr, jugar a la pelota, saltar, dibujar…) dotarán al pequeño de una independencia cada vez mayor, lo que le permitirá explorar su entorno de forma más compleja e iniciar una interacción con los demás elementos que le rodean. Lo fundamental en estas etapas es que los pequeños tengan un ambiente adecuado y un buen educador que les acompañe y ayude en este emocionante camino.

Además, los expertos en desarrollo infantil creen que la actividad motora durante el segundo año es vital para la correcta evolución del niño, por lo que deben ponerse pocas restricciones a las aventuras que inicie el niño para conocer el mundo, salvo las que pongan en riesgo su seguridad.

En El Jardín Infantil el Taller de Gepetto  promovemos la salud como una condición necesaria para el desarrollo y el logro de su crecimiento integral. Mediante el juego y el descubrimiento, los niños y niñas irán adquiriendo conocimientos y aprenderán a dar respuesta mediante acciones como el movimiento, el lenguaje, las emociones y el pensamiento. Al mismo tiempo sus percepciones se irán enriqueciendo con la obtención de nuevas sensaciones.

24May2019

Los seis primeros años de vida de un niño son toda una aventura de aprendizaje, tanto a nivel físico y cognitivo como a nivel psicológico y social, por ello es importante que además contar con el cariño de sus padres tengan a su lado profesionales que guíen este camino como lo hacemos en El Jardín Infantil el Taller de Gepetto en el cual los pequeños aprenden cosas nuevas a gran velocidad y desarrollan habilidades que formarán parte de su personalidad futura, ¡conoce mas de nuestros programas!

Enfatizar en el carácter lúdico que deben tener principalmente las situaciones de aprendizaje, ya que el juego tiene un sentido fundamental en la vida de la niña y del niño.

Fomentar el valor por la cultura y el arte a través de la socialización con diferentes expresiones artísticas.

Posibilitar a la familia espacios que favorezcan en los niños y las niñas el desarrollo de sus potencialidades y el su proceso de aprendizaje.

En los primeros meses de vida es cuando el niño experimenta más cambios, ya que el pequeño se encuentra recién llegado a un nuevo mundo. Durante los 3 primeros meses el bebé tiene plena dependencia de los padres, a partir de ahí comienza su verdadero proceso de aprendizaje.

Interactuar con las personas, sonreír, sacar la lengua, pedir con los brazos que le sostengan, balbucear… Ya es capaz de mantenerse sentado con apoyo, y poco a poco lo conseguirá hacer sin él.

6 a los 12 meses en la llamada fase del descubrimiento

12 a 24 meses comienza a andar y su autonomía aumenta considerablemente

De los 2 a los 4 años el desarrollo social y cognitivo alcanza un punto alto cuando el niño empieza a interactuar de forma más activa con los demás niños y descubre la creatividad.

4 a 6 años Empiezan a dominar todos los campos cognitivos, sociales y físicos, se mueven con agilidad, ya expresan pensamientos y perfeccionan sus dibujos y representaciones artísticas como las manualidades. Por otro lado, buscan a los demás niños porque les gusta el juego colectivo.

17Ene2015

Cuando hanblamos de la concentración en los niños y niñas es un tema de interrogantes en los padres pues muchas veces los padres piensan que sus hijo son hiperactivos, despistados e inatentos… ¡con 3 años! Pero La realidad es que en ocasiones pedimos a nuestros hijos una atención sostenida en el tiempo para la que no están preparados. Y es que la capacidad de concentración no depende de una habilidad especial que tenga los niños y niñas, sino depende de su edad. Es importante conocer el tiempo de concentración de los niños según la edad que tengan.

A medida que el niño crece y evoluciona, aumentan los períodos de atención que, en estas primeras etapas de la infancia se mide en minutos. Así, un niños o una niñas de 1 año tiene un promedio de concentración de 3 a 5 minutos, 2 años de 2 a 4 minutos, a los 3 años podría estar concentrado entre 6 y 15 minutos, uno de 6 años entre 12 y 30 minutos y otro de 10 entre 20 y 50 minutos.

Esto es solo una orientación basada en las capacidades medias de los niños y niñas por edades y que no indica que los niños y niñas no pueda concentrarse durante más tiempo.

Es simplemente una orientación porque el verdadero tiempo lo marca cada niño y lo podremos valorar observándoles en su día a día.

En el Taller de Gepetto trabajamos constantemente desarrollando actividades que ayuden al niño a Impulsar la concentración en los niños y niñas. Así podemos ayudarles a estudiar mejor, haciendo descansos entre una y otra actividad que les permita volver a tomar las fuerzas, energías y concentración necesarias.

La atención en la infancia funciona de la siguiente manera: prima la atención involuntaria, es decir, los niños se concentran mejor y más tiempo en tareas que les resultan divertidas o atractivas, como los juegos; y la atención voluntaria es residual, es decir, les cuesta hacer el esfuerzo de poner atención en aquellas actividades que les parecen monótonas y menos atractivos.

En  cada uno de nuestros programas del Taller de Gepetto los niños y niñas deben participar activamente en el proceso de aprendizaje, liberando su creatividad innata y estimulando sus deseos de aprender a través de la investigación, para potenciar en ellos la capacidad de relacionar sus talentos con la realidad cotidiana y evidenciando su aprendizaje en proyectos prácticos que busquen contribuir al mejoramiento de su entorno.